Los talleres de la Casa Amarilla

En (re) construcción

Es gracioso. En el 2001, cuando nadie tenía un sitio web, hice mi primera paginita del taller virtual (que dábamos con Mario Levrero) en HTML, super elemental. Luego vinieron diseñadores de verdad y evolucionó hacia un sitio web completo y hermoso, Letras Virtuales. Se le agregó otro, precioso, para la totalidad de mis propuestas que se llamó Hilo de Ariadna, y después un nuevo sitio, asombrosamente bello, para el taller de autobiografía.


A todos se ingresaba desde onetto.net. Era como una latifundista de la World Wide Web.


En 2020 se deshabilitó Flash y mis tres hermosos sitios web cayeron, pero la verdad es que en aquel entonces estaba boqueando fuera del agua, entre el encierro, la prohibición de trabajar y las distopías desatadas, como para poder ocuparme de ello.


Casi 20 años de ventaja y posicionamiento en Google, por la borda. Y mientras el mundo se saturaba de presencia digital, yo desaparecía y desaparecía: ¡siempre corriendo en sentido contrario al mainstream!
Pero ya es tiempo de terminar con la pavada. Prometo que haré humildemente un sitio simple, muy por debajo de los divinos que tuve antes (de manos de gente que sabía hacerlos), pero seguramente por encima de mi paginita inicial en HTML del 2001. Algo es algo.


Después vinieron tiempos mejores...


PRÓXIMO ESTRENO EN SU SALA DE CINE MÁS CERCANA